Conclusiones:
 
 
 

4 Programas estratégicos como ejes de integración total del Centro Histórico de Ciudad Juárez

 

 

 

Al tener diversos datos que provienen de un diagnóstico de la zona de estudio nos permitió caminar la zona analíticamente y desarrollar cada uno de los programas anteriormente presentados. Sin embargo, nos parece importante destacar de que manera estos programas se impactan uno al otro en el espacio físico, en el espacio social de lo que se espera generen en un futuro próximo. Es preciso de -igual manera- aclarar que en un análisis de redes como el que hemos construido, se documenta las conexiones entre distintos factores de integración social y física. No obstante, la vida social urbana no se construye a base de redes perfectas, y por tanto, se debe considerar al conflicto (resolución de), a los quiebres de las relaciones como parte del impacto deseado en cada programa. Esto significa que también se deja un margen de acción en la que los habitantes de la zona significaran y al apropiarse del espacio lo definirán según sus preferencias. Por tal motivo, enfatizamos que en el enlace de programas se desarrollen espacios de tolerancia social y física. Así pues se ofrece el uso mixto de suelo y la prestación de servicios socialmente diversos (públicos y sociales) como acciones claves. Los programas de espacio de vida, referente de culturas, movilidad y oportunidades son partes de una sola propuesta integral de la zona centro de Ciudad Juárez.

A continuación se muestran las asociaciones entre los diferentes programas y se evidencia como cada una de las acciones propuestas (abordadas anteriormente en los apartados de programas estratégicos) se sujetan entre sí. 

 

 

 

 

 

 

Diagrama no. 1: Distribución de elementos que interactúan entre programas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. Ciclos de mejoramiento continuo: Relaciones, asociaciones y lazos entre programas 

 

                                      

 

1.1   Espacio de Vida y Referente de Culturas y Educación

 

1.1.1 Densidad poblacional, demanda de servicios educativos y consumo relacionado.

 

La relación entre los programas de Espacios de vida y Referente de Culturas y Educación surgen principalmente de los factores demográficos. Una población tiene únicamente dos procesos de cambio: el número de personas que entran (residentes, usuarios) y el número de personas que salen (muerte, movilidad de residencia). Tomando en cuenta el decrecimiento de la población residente de la zona centro, la concentración de adultos mayores, y de jóvenes –principalmente- en horarios escolares y su relación con la inseguridad percibida, se determinó imperante la re-densificación de la zona. La generación de población que resida en la zona tendrá una relación directa con la demanda de servicios educativos de calidad lo cual ayudará a consolidar una zona que en la actualidad concentra el mayor número de preparatorias de la ciudad.  En consecuencia, un área habitacional compuesta por residentes, estudiantes, prestadores de servicios, etc. genera una necesidad de consumo comercial tanto de necesidades básicas (canasta básica, farmacias, panadería, videoclub, etc.), como de necesidades culturales (librerías, papelerías, misceláneas, etc.). Por consiguiente, para generar la dinámica se propone que la facilidad de encontrar escuelas y servicios relacionados contribuye a que la habitabilidad (residir o consumir los servicios) se siga demandando.

 

1.1.2 Densidad poblacional, seguridad e imagen/percepción

 

Derivada de la relación anterior, pero aun más significativo es que la densidad poblacional se vincula con un impacto en la seguridad, ya que las zonas habitacionales y el uso de espacios culturales crean áreas de convivencia que recuperan el espacio público por medio del uso cotidiano de los habitantes de la zona.  Al recuperar el espacio público, la seguridad de la zona mejorará y de ésta manera la percepción e imagen del centro hacia el resto de la ciudad se renovará continuamente. Una vez que el centro sea percibido como un espacio de vida se espera que conciba más demanda de vivienda. Por ende, mayor densificación del centro que a su vez volverá el ciclo impactando la seguridad y esto a su vez mejorando la imagen del centro, esperando generar un ciclo de mejora continua entre las partes. Como ejemplo de esto, la zona habitacional (ver mapa anexo) localizada entre la avenida Lerdo tiene un carácter comercial con las posibilidades buenas para la zona en la Francisco Villa. De esta manera, el sector de vivienda se ubica en una zona subutilizada, respeta la zona comercial (Lerdo) y potencializa los accesos de la Francisco Villa de manera que el generar densidad poblacional tomando en cuenta el entorno nos conduce al objetivo principal de revitalización del centro. 

 

1.2 Referente de Culturas y Educación y Movilidad

 

1.2.1 Servicios, densidad de población flotante y sistema alternativo de transporte.

 

El uso de los servicios educativos y espacios culturales generan un incremento en la población de usuarios ya sea estudiantes, profesores o visitantes (locales e internacionales) lo cual también se vincula con una necesidad de movilidad que incluye tanto el transporte urbano, como espacios de conexión peatonales seguros (señalamientos, mapas urbanos, conectividad entre recorridos).  La movilidad entendida también como la distribución espacial y segura entre lugares educativos y culturales ya que es determinante para que dichos espacios sean apropiados y se genere continuamente un flujo de personas que une al centro con la ciudad.

 

1.3. Movilidad y Espacio de vida

1.3.1    Movilidad (conexiones y transporte), demanda de usuarios y habitabilidad.

 

La movilidad de la zona aborda las conexiones entre puntos significativos y la proximidad entre puntos de interés. A mayor número de usuarios de la zona se desincentivará el uso del vehículo y esto generará que el centro se descongestione para permitir una mejor habitabilidad. Actualmente, el sistema integral de transporte urbano se concentra en la zona centro lo cual ha generado un empalme entre diferentes líneas de concesionarios; por tanto, la propuesta es disminuir el número de camiones en la zona por medio de una mejor distribución que genere un espacio concentrado en el centro y que a su vez de mas conectividad de la zona con la ciudad. Al reorganizar el transporte urbano y las diversas zonas peatonales se incentiva la habitabilidad del área haciendo de ésta una zona más atractiva para residir.  

 

1.3.2        Movimiento, espacio de vida y complementariedad con la ciudad

 

La estructuración también implica tener la información necesaria y las posibilidades de desplazarte entre puntos de interés. El movimiento expresado como la buena conexión entre diversos puntos también a su vez implica proximidad ya que por medio de establecer vías de comunicación eficientes se aumenta la conectividad con la ciudad. Si el centro se conecta en su interior, al mismo tiempo esto generará que se conecte con la ciudad. Por una parte la conectividad al interior genera un desplazamiento peatonal de las personas y mejor habitabilidad, pero también se trata de que se genere a partir del centro un interés por la ciudad en su conjunto. Dado el sentido de frontera y su simbolismo como representante cosmopolita del norte de México, nos referimos a que el centro como un espacio que permite recorridos interesantes proyecte un interés por la ciudad en un sentido amplio.

 

1.4 Lugar de Oportunidades

Uno de los temas recurrentes en este análisis es la oportunidad que representa la zona centro para ofrecer diversos bienes y servicios. Este potencial en si se puede traducir en espacios cuya función nace del centro, pero se extiende a la ciudad por la consolidación de los servicios públicos. 

 

1.4.1    Servicios, movimiento, consumo e imagen

La prestación de servicios, unidos a la ubicación estratégica por medio de los accesos al transporte, genera una mayor densidad de empleados y de usuarios de los servicios. Al generar ésta densidad, provoca un consumo relacionado con laboratorios, comedores,  y tiendas más especializadas como farmacias, ópticas o servicios dentales. Por tanto, una zona de servicios bien ubicada y de fácil acceso contribuye a la buena imagen y la consolidación de los servicios ofertados. 

 

1.4.2    Oportunidad, movimiento y espacio de vida

Casi el único programa que no depende de la densidad poblacional permanente es la prestación de servicios. Estos están presentes actualmente, pero mediante el  programa de consolidación (que incluye llevar algunos servicios adicionales) que a corto plazo beneficiará la ciudad en un sentido amplio. Dado el nivel de equipamiento y de servicios que pueden reunirse en el centro, esto se vincularía integralmente con la oportunidad de ir al centro y resolver diversas cuestiones sin la necesidad de estar recorriendo la ciudad para realizar trámites. Esto impacta en la habitabilidad igualmente, ya que para los residentes permanentes el tener un sector de salud es uno de los incentivos que genera una imagen positiva del lugar que se habita.

 

1.4.3    Oportunidad de servicios sociales, públicos, seguridad y habitabilidad para todos

La zona de oportunidades en la oferta de servicios tiene una rama social. Esto es, Juárez es una ciudad en donde arriban personas de distintas partes y con distintas necesidades, pero también es una ciudad en donde los grupos vulnerables habitan fuera de los esquemas formales y tienen necesidades; en ese sentido, se propone desarrollar un centro incluyente y seguro integrando a los grupos en base a las necesidades que tienen en común y dejando fuera las diferencias. De aquí que el Centro Histórico se torne en la imagen de una ciudad donde el respeto y la tolerancia se exprese compartiendo soluciones.

 

 

III. Viabilidad e interdependencia:

El programa en su totalidad es mayor que la suma de las partes. El proyecto de revitalización del Centro Histórico de Ciudad Juárez partió de un diagnóstico que arrojó datos sorprendentes de la zona en donde se centra el patrimonio cultural más importante de la ciudad. Sin embargo, mostró aspectos tangibles, esto es, el centro sigue siendo el área más equipada de la ciudad.  Esto beneficia el desarrollo de programas que no tienen que partir de cero, pero que al mismo tiempo enfrentaban el reto de la recuperación del centro por medio de proyectos de apropiación de sus habitantes. De aquí que los programas discutidos tienen la oportunidad de llevarse a cabo ya que cuenta tanto con un patrimonio cultural y con el equipamiento necesario para que la recuperación del centro histórico sea factible.  

 

La recuperación del Centro Histórico es viable y además representa la oportunidad de llevar a cabo diferentes programas por medio de acciones integradoras.  Sin embargo, para poder evaluar continuamente los retos que genere el Centro Histórico, el Centro de Investigación sobre estudios de Ciudad como parte del programa III, significa una continua observación de la zona que permita realizar los ajustes necesarios para enfrentar el crecimiento, distribución  y necesidades de la población, como parte de la ciudad.  Es de suma importancia para el diseño urbano pensar en acciones que estructuran el espacio al mismo tiempo que se articula con las actividades sociales.

 

El centro como un espacio habitable es un reto y una oportunidad. Existir, está estrechamente asociado con la diversidad, la integración y la intimidad.  Es por esto, que el reto de los cuatro programas aquí presentados se basa en establecer una congruencia que va más allá de distinguir lo público de lo privado, con aquellos elementos de la esfera pública que hacen posible la vida privada y viceversa. Estos programas al realizarse en etapas de integración, pretenden generar el reconocimiento de la diversidad poblacional, la posibilidad de expresar esta diversidad en términos culturales y la pertenencia de los habitantes en un sentido de convivencia.